Ibiza: La Fiesta

Como prometí el otro día, es momento de hablar de la fiesta ibicenca. La verdad que lo pasamos genial saliendo por allí, sobre todo, en las discotecas grandes, aunque en ciertas fiestas porque algunas pueden ser muy duras. También hay que decir que las discotecas como Pachá o Ushuaia son un poco caras, te venden la entrada sin consumición, pero la verdad que merece la pena por lo menos visitarlas. En nuestro periplo por Ibiza, estuvimos en casi todas las discotecas más conocidas de la isla, sobre todo, mis amigos que estuvieron unos días más y pudieron estar también en Privilege y Amnesia que, por cierto, están situadas en mitad del campo.

El primer día, nada más llegar casi, nos fuimos a la discoteca Ushuaia Ibiza Beach a la Swedish House Mafia Closing Party, donde disfrutamos de unas cuantas horas de fiesta con el grupo de DJs Swedish House Mafia y otros DJs. Sinceramente, fue espectacular. Música sin parar durante toda la tarde/noche, fuegos artificiales, a tope de gente, cerca de la playa y, lo mejor, era al aire libre, con una piscina en el centro. La verdad que fue una fiesta impresionante, lo recordaré siempre, y estuvo mejor que bien. Además, pudimos disfrutar en directo de uno de los temas del verano, Save The World de los Swedish House Mafia.

La segunda noche, fuimos a la discoteca Space, otra de las discotecas míticas y más conocidas de Ibiza. Elegimos mal día para ir a la discoteca porque, a pesar de que está muy bien y tener varias salas con diferentes ambientes, la música era demasiado dura (de las tres noches que estuve, esta fue sin duda la que peor música escuchamos) y había muchas salas vacías, así que estuvimos bastante rato en la terraza disfrutando del frescor de la noche.

Por último, para terminar nuestra aventura en Ibiza durante la última noche (o más bien madrugada) estuvimos en Pachá Ibiza, y sencillamente me pareció impresionante la discoteca, sin duda, la mejor de todas las que estuvimos días antes. La verdad que tenía de todo, una terraza en la azotea con vistas a Ibiza, donde podías disfrutar de un SPA con peces para relajar los pies, chicas espectaculares, nunca se nos olvidarán aquellas cinco capitanas de barco disfrazadas hasta con el gorrito, varias salas con distintos ambientes y la sala principal, donde “pinchaba” el DJ Pete Tong la noche que estuvimos, aunque nos quedamos con ganas de ver a David Guetta. Sin ninguna duda, si alguna vez vais a visitar Ibiza, tenéis que ir al menos a conocer este mítico lugar de la isla.

He tenido que editar la entrada para comentar más lugares en los que estuvimos que ha tenido que recordarme el señor Alberto. Pues sí, hay más. Además, de salir por la noche por las discotecas que he comentado antes, estuvimos en la discoteca Bora Bora que está al lado de la playa. El sitio es un poco cutrecillo, muy antiguo y lo único notable del lugar son la gente que se sube a las mesas a bailar, poco más. También estuvimos al otro lado de la isla en Café del Mar, la verdad que esté si que está chulo, cerquita de la playa con una terraza bastante grande. Desde aquí, tal y como dije el otro día, puedes ver tranquilamente el atardecer mientras te tomas una botella de champán (había mucha gente que lo hacía) o una cervecita.

En definitiva, el viaje a Ibiza fue impresionante, hicimos muchas cosas en sólo cuatro días, visitamos los sitios más típicos de la ciudad y de la isla, aunque faltaron otros muchos, nos lo pasamos genial y disfrutamos de la playa y el sol (hay que recordar mi momento Romario en la playa, dando toques al balón), y salimos de fiesta todas las noches. Por eso, me gustaría volver algún día y poder visitar en todos aquellos sitios que nos dejamos en el camino, sobre todo, la parte noreste de la isla donde están las calas perdidas en la costa. Creo que puedo decir que ha sido el mejor recuerdo con el que me quedo de este 2011.

Ibiza: La Isla

Por fin, me he decidido a escribir esta entrada que llevo postergando desde el pasado mes de septiembre cuando regresé de mi Viaje a Ibiza, sin lugar a dudas, una de mis mejores vacaciones y eso que estuvieron condensadas en tan solo cuatro días. En esta primera parte voy a hablar de la isla y de todo lo que tiene para ver, y dejaré para otro día la segunda parte donde hablaré de la fiesta ibicenca, que da bastante de sí.

Ibiza sin lugar a dudas es un lugar para visitar, tanto si quieres tranquilidad como si quieres fiesta todas las noches. Pero, como decía, voy a centrarme en la isla y en todas las posibilidades que ofrece. Me gustó mucho la ciudad de Ibiza, con sus casitas blancas puestas en la montaña que sube hacia la catedral (que podéis ver en la imagen), sus calles estrechas donde te puedes encontrar un restaurante o comercios, y sus espectaculares vistas del mar salpicado de diminutas islas.

En cuanto a las playas no son, ni mucho menos, lo que todos conocemos de la costa levantina, playas largas y anchas, sino que son pequeñas playas estrechas donde el agua es cristalina y limpia como, por ejemplo, la Playa d’en Bossa en Ibiza. Luego, más alejadas de la ciudad se encuentran las típicas calas que aparecen en todos los reportajes de la isla y que, sinceramente, no dio tiempo a visitar. Mi recomendación es que visitéis las Playas de Formentera (hay unos catamaranes que te llevan por un módico precio aunque también está genial el barquito de madera), sinceramente son espectaculares, arena blanca y un mar tan azul como nunca lo había visto. Me encantaron estas playas casi vírgenes, donde no dejan acercarse ni a los barcos para preservar la flora marina ni a los automóviles y autobuses para evitar la contaminación.

Además de Ibiza ciudad, hay otras poblaciones que son dignas de visita como, por ejemplo, Sant Antoni de Portmany al lado contrario de la isla. En este lugar tiene su emplazamiento uno de los locales más famosos de la isla, Café del Mar, desde donde se puede contemplar el atardecer. Es todo un ritual, la gente se va juntando a lo largo del paseo en donde se encuentra el Café, ocupando muros y bancos para disfrutar de uno de los espectáculos más bonitos que nos ofrece la naturaleza, observar como cae el Sol en la lejanía sobre un mar oscurecido por la falta de luz es sencillamente impresionante.

Por último, el tema del alojamiento fue por separado, mis amigos fueron unos días antes y se hospedaron en un apartahotel, y yo me fui solo a un hotel cercano a la playa, en primera línea para ser exactos y, la verdad, me llevé una grata sorpresa al comprobar que estaba muy bien y su precio era bastante económico. Sinceramente, me sorprendió mucho el tema de los precios, pensaba que iba a ser un lugar donde te cobrarían demasiado por cualquier cosa, pero había de todo, desde el sitio más exclusivo hasta el restaurante más económico donde comer muy bien a buen precio.

Como decía antes, para otro día dejo la fiesta en Ibiza, aunque he de decir antes de continuar que es una falacia que haya fiesta todo el día. Allí, a las 7:00 de la mañana se cierra todo hasta la noche siguiente. Y a esas horas de la mañana, si te sientas un ratito en la playa, puedes contemplar un impresionante amanecer como hicimos nosotros.

Para despedirme de esta primera parte, me gustaría recordar a mis grandes amigos Albert, Berme y Jose Fer, con los que disfruté de estos días en Ibiza. Espero que les parezca correcta esta breve descripción de todo lo que vimos durante las vacaciones, aunque seguramente me haya dejado algo en el tintero, el pacto de caballeros al que llegamos en el aeropuerto me lo impide: “lo que pasó en Ibiza, se quedó en Ibiza“.

En Salamanca

Este fin de semana pasado, he estado en Salamanca con mis amigos Josef, Albert, Berme y Charly, disfrutando de un par de días de visita turística a los monumentos de esta ciudad castellana, incluyendo dentro de monumentos, bares y garitos de todo tipo. Nos lo hemos pasado genial, diciendo toda clase de tonterías y chorradas, saliendo de fiesta, visitando la ciudad, disfrutando de una convivencia de dos días y no hemos discutido jaja!

Resumiendo nuestra estancia en Salamanca, comenzaré describiendo nuestra habitación en un Hostal cercano al centro de la ciudad. Se trataba de una habitación quíntuple bastante apañada, eso si con un baño bastante reducido y donde la taza estaba colocada… digamos que en el rincón más estrecho del baño… Pero lo dicho, la habitación estaba bastante bien. Antes de dejar el tema Hostal, al recepcionista le llamamos “Presa Canario“, por su acento canarión. Una vez descrita a grosso modo la habitación, tengo que decir que nos hemos recorrido Salamanca de lado a lado.

Desde el punto de vista cultural, visitamos todos los monumentos importantes de la ciudad: la Catedral, incluyendo el famoso astronauta, Casa de las Conchas, la Universidad y su fachada buscando la rana, el Huerto de Calixto y Melibea, el Puente Romano, la Plaza Mayor, la Cueva de Salamanca, y muchos otros monumentos e iglesias.

Y desde el punto de vista gastronómico, si no hemos estado en más de 10 bares, garitos, pubs,… Visitamos la famosa calle Van Dick, famosa por tener algunos buenos bares de tapeo, concretamente el Rufo’s donde cenamos cada noche, conocimos uno de los bares más famosos de la ciudad, el Bambú, donde ponen unas tapas interesantes, y luego un montón de garitos para pasar una buena noche de diversión como el Cum Laude o Capitolium.

Así que nada, para el recuerdo quedarán las chorradas, tontadas y demás que hemos dicho y hecho en estos dos días, los aumentativos con “-aco” o “-aca”, las canciones y todo lo que ha formado parte este fin de semana. Era la primera vez que me iba con ellos de viaje, y me lo he pasado genial!! (seguramente esta frase me cueste algún comentario del tipo, estás en el momento “ensalzamiento de la amistad”). Para dar por terminado este pequeño resumen del viaje a Salamanca, os dejo la banda sonora del mismo: El Titiritero de Serrat.

Camino a Soria

Hace un par de fines de semana que fui con mis padres a pasar el día a Soria. Lo recordaba de cuando era pequeño pero no muy bien, y la verdad que me gustó tanto la capital como pasar por algunos pueblos tan bonitos como El Burgo de Osma o San Esteban de Gormaz, pueblos donde la iglesia casi es más grande que el pueblo en sí, pero donde puedes disfrutar de la grandeza de los monumentos de Castilla.

Antes de llegar a Soria, estuvimos en Numancia, pero hacía un frío que pelaba así que no vimos mucho, solo uno de los monolitos a su entrada y a lo lejos unas cabañas donde, según ponía en un cartel, se encontraban parte de las ruinas encontradas.

Soria capital tiene el ambiente de todas las ciudades castellanas, aunque sindo sincero, eché de menos algunos monumentos más, algún edificio emlemático, pero me gusta Castilla y sus pueblos. Cuando paseo por las ciudades castellanas me siento como Antonio Machado cuando escribió Campos de Castilla, me imagino épocas donde los caballeros viajaban de castillo en castillo junto a su comitiva.

Para esta entrada he editado mi primer vídeo. No me ha quedado muy bien la música, pero bueno, iremos puliendo detalles.

Camino a Soria from jmijarra on Vimeo.

¿Qué opináis del vídeo? ¿Os han gustado las fotos?