El Retorno de El Hombre Antena

Después de casi dos meses sin publicar nada en este mi blog, he decidido hacerle un cambio de cara integral y empezar a actualizarlo asiduamente para gozo y disfrute de todos mis seguidores (si es que queda alguno). La verdad que en todo este tiempo me han pasado muchas cosas y tengo bastantes temas que tratar, pero no me decidía a escribir nada, mi estado anímico últimamente no es el más adecuado para redactar un post alegre y dicharachero, pero se va a intentar por supuesto.

Como decía, en estos casi dos meses, me han ocurrido bastantes cosas como montar en avión, disfrutar de las playas y las fiestas ibicencas, leer algún libro, descubrir nuevas músicas, conocer gente, ir a algún concierto, disfrutar de las fiestas patronales de mi ciudad, comenzar las clases de inglés,… y algún hecho más que se me olvida pero que recordaré para comentar por el blog.

Lo peor de este periodo de tiempo es el hecho de que sigo buscando trabajo, lleva ya casi tres meses en el paro y se me está haciendo muy larga la espera de un nuevo trabajo en el que llenar las horas. La verdad que ahora entiendo a tanta gente que dice que te aburres cuando no trabajas, y es totalmente cierto. Ahora entiendo a mi abuelo cuando se jubiló. Pero bueno, confiemos en que pronto salga algo para trabajar y seguir ahorrando para pedir algún día una hipoteca.

Bueno, como veis la cosa promete, sobre todo, cierta guía de Ibiza que tengo en mente escribir en algunos post contando los lugares que más me han gustado y los que menos, y también, alguna otra sorpresa que iré escribiendo poco a poco.

El Hombre Antena regresa

Update (VI)

Después de unas cuantas semanas sin escribir nada, por fin me decido a intentar redactar algo decente y legible para el blog, que lo tenía totalmente abandonado. Desde el 4 de julio no escribía un post, así que es momento de actualizar mi vida e, incluso, actualizarme a mí mismo.

Lo más importante que ha ocurrido en todo este tiempo es que he engrosado las listas del paro y, por supuesto, estoy buscando nuevas aventuras laborales. Espero que con un poco de suerte en el mes de septiembre tenga nuevo trabajo, pero bueno, no quiero lanzar las campanas al vuelo antes de tiempo, la prudencia es una buena consejera siempre.

En cuanto a la vida en general, he pasado unos días en el pueblo descansando, bañándome en el río, disfrutando de esas fiestas típicas de los pueblos y la orquesta en la plaza,… Y, sobre todo, he pensado mucho sobre muchos aspectos de mi vida que me tienen un poco preocupados (las horas en el pueblo dan para mucho).

Así que nada, poco a poco, iré recuperando el ritmo normal del blog. Tengo que comentar nuevas músicas que he descubierto, libros que leí hace tiempo, lugares que he visitado y fotografiado,… y sensaciones que me invaden diariamente.

Gracias a todos por seguir leyendo de cuando en cuando este blog.

Esos Dias Raros

Hacía días que no me decidía a escribir un post, no estoy con muchos ánimos, sin duda no se trata de mi mejor época pero a veces escribir en mi blog y contarlo al mundo ayudan a superar ciertas situaciones. Sé que últimamente no paso por vuestros blogs a leer y escribir, pero no me siento con fuerzas suficientes para dejaros comentarios que aporten algo.

En estas últimas semanas, me han dado una noticia que, aunque sabía que podía ocurrir, no terminaba de creer que pudiera llegar. Cuando estás trabajando en un lugar en el que estás a gusto, te sientes valorado porque reconocen tu trabajo y, además, el trabajo que realizas te gusta, nunca piensas que llegue el día en que el contrato dice que se acabó tu estancia en ese huequito de una empresa. Y es el momento en que piensas que tres años de tu vida trabajando para una empresa no significan nada. Tu esfuerzo, tu tesón, tu aprendizaje, tus buenas formas, no sirven de nada. Sólo sirven la opinión de personas que se encuentran cómodamente sentados en sus despachos. Y esa es la realidad de las empresas de hoy en día, no digo nombres pero todas ellas son iguales en cuanto al trato humano.

No es una crítica a nadie en particular, es una crítica a este sistema que nos imponen cada día en los países “desarrollados”, somos meros números para todo, para la administración pública, para una empresa o para la universidad.

Seguro que pronto se me pasará esta desazón que tengo estos últimos días, soy optimista por naturaleza, pero me está costando más de lo que imaginaba. El sábado estuve en las Fiestas de Getafe disfrutando con los amigos, pero en cuanto pienso en la realidad que me espera este verano, me vuelve de nuevo la preocupación. Pronto pasará, estoy seguro. Otro día hablaré de los compañeros del trabajo y algunos jefes, que son las personas que me han aportado mucho estos años y que merecen la pena.